Sonó el despertador con lo que empezaba a perfilarse como la canción del verano (La primavera Tropetera). Salí de mi crisálida empapadísimo en sudor y me sorprendí bastante al ver que todos estos cabrones tios majos se habían metido en sus sacos también después de haberse descojonado de mi la noche anterior. Nos desperezamos bajamos a la recepción y vimos por primera vez una referencia a lo que andábamos buscando en esa ciudad: El gran Buda de Wuxi.

El gran Buda de Wuxi era (y es) un fenómeno extraño. Es una estatua en bronce de 88 metros de altura que curiosamente no salia por ningun lado en las guias, foros y demás sitios. A día de hoy sigo sin saber por qué. El caso es que ver esa publicidad nos dio bastantes esperanzas respecto a que no habíamos hecho el canelo. Nuestro objetivo era el siguiente:

– Llegar a un río del que salía un barco dirección a Hangzhou a las 5 de la tarde y llegaba como a las 7 de la mañana.
– Reservar billete para los cuatro
– Pillar un taxi y salir cagando leches en dirección al Buda
– Volver de nuevo cagando leches y pillar el barco.

Sigue leyendo

Anuncios