Nuevo día en la tierra del sol naciente. Bueno, eso es Japón pero siempre me ha gustado ese nombre. Tocaba otro día con vuelo (el tercero hasta ese momento) y por tanto la rutina que consistía en taxi al aeropuerto, vuelo y taxi hasta la ciudad de destino. Todo esto aliñado con los correspondientes regateos. Nada reseñable hasta aquí salvo que el taxi nos llevo a un albergue que no era. Cosa lógica cuando había 3 del hosteling international en tan solo una calle. Para brindar por otro vuelo sin morir hicimos el típico vídeo de llegada.

Xi’an es una ciudad no muy grande comparado con los estandares chinos. Esta totalmente rodeada de una muralla que parece casi recién construida y como todas las ciudades del catalogo del Corte Ingles esta petadísima de extranjeros (sucios blancos!!). Debido a esto, uno no es capaz de andar 10 minutos sin encontrar un pizza hut, un burguer king o alguna macrocadena similar. Por supuesto, esto no nos molestaba ni de lejos :).

Al llegar al albergue estuvimos los 10 microsegundos justos para hacer check-in, tirar las mochilas en la habitación y salir pitando. Íbamos a estar 2 días en una ciudad que creíamos con mucha chicha y no había tiempo que perder. Estábamos alojados en la puerta sur de la muralla y eso suponía que nuestro primer destino sería la Pagoda del Gran Ganso.



Un problema que tiene hacer un viaje como el nuestro es que ves cosas tan sumamente alucinantes que en cuanto algo no es la polla te parece una mierda (hablando mal y pronto). De esto sufrimos bastante en Xi’an y en particular en la Pagoda del Gran Ganso. No es que fuera fea (bueno un poco si) ni que tuviera poco que ver (bueno un poco si) sino que comparado con Zhangjiajie o Guilin pues…se quedaba a años luz. De todas formas disfrutamos de un paseo majo por sus alrededores y nos volvimos pronto a la ciudad. Ya allí decidimos dar un paseo por la muralla donde Nimrod, Gorker y Kebiin se alquilaron unas bicis (por 20 minutos de mierda!!!XD) y se rieron un rato de mi por rajarme. Mereció la pena aunque fuera por estas fotos.


Acabado el paseo nos dimos una vuelta por la ciudad viendo pequeños “puntos turisticos” que no tenían mayor atractivo. Cuando empezaba a oscurecer (a eso de las 6:30) nos pusimos rumbo al barrio árabe y a la Gran Mezquita de Xi’an. Esta parte al contrario de lo que llevábamos visto en Xi’an hasta el momento si que era diferente a lo previamente visto en el viaje y nos llamo la atención el ambiente que tenía. Sobretodo el contraste de estar en un barrio árabe y que todos fueran chinos.

Seguimos dando vueltas por no menos de media hora sin ser capaces de encontrar la mezquita. Ya desesperados terminamos preguntando a 10 personas en la misma calle y nos mandaron por una calleja que, si estuviera en España, ni de coña me meto. El caso es que al final de esta calle estaba la entrada a la mezquita y de paso un mercado muy majo.



Fue curioso que en la entrada ponía que cerraban a las 18:30 y nosotros estábamos entrando a las 20:30. Quizá por eso tuvimos la suerte de encontrarnos dentro lo que parecía una cena multitudinaria del templo. El puntazo de estar recorriendo la mezquita de noche ya nos estaba valiendo el día. Terminamos el tour y nos fuimos de camino al albergue happys de la vida. Por el camino hicimos una parada a repostar en un pizza hut que nos pareció El Bulli.

El último rato de la tarde lo pasamos en un garito a los pies de nuestro albergue que daba un buen rollo tremendo y donde parecían encantados de tener a unos demonios blancos tomando cervezas. Antes de dormir tocó hacer un vídeo de carta de ajuste. Fíjense como brilla la Luna en el vídeo.

Tocaba dormir y recuperar fuerzas que mañana tocaban ¡Los Guerreros de Xi’an!. El día prometía. Por supuesto esto es otra historia que se contara en el siguiente post!!

Anuncios