Tocaba, como empezaba a ser estandar, levantarse en un mar de dudas. Esta vez la duda principal era ¿como leñes salimos de aquí?. Como siempre dejamos al tiempo actuar y fue sin duda una opción muy acertada. Mientras desayunábamos el último (por suerte) platazo de arroz nos encontramos con los tres vascos con los que habíamos estado hablando esos días y que daba la casualidad de que se iban ese mismo día. Nos vino Dios a ver porque no teníamos ni idea de como llegar a civilización y ellos si. Así que tras empaquetar todo nos unimos a ellos en la expedición “salida del parque”. Pese a que nos pareció un infierno la cosa se puede resumir en 20 intentos de parar los autobuses del parque multiplicado por un par de transbordos. Hasta ese momento tampoco la ayuda de los vascos nos salvo de nada. La cosa cambió cuando uno de ellos nos llevo hasta la parada del autobús (ya fuera del parque) que llevaba hasta la estación de autobuses de la ciudad. Cuando digo “parada del autobús” lo digo porque ahí paraba el autobús…en caso contrario seria un trozo de calle perdida sin ninguna indicación de nada. Pero nada de nada de nada. No me puedo llegar a imaginar como una persona sin saber donde paraba el autobús podría encontrarlo por sus propios medios la verdad…

El caso es que apareció un autobús de la nada que nos llevó hasta la estación y de allí tocaba llegar a Changsha. Mejor que escrito, contado:

Poco después tendría la peor visión de mi viaje por China y que mejor esperar a oírla contada en un vídeo un poco más adelante. Yo traumatizado y el resto descojonados nos dispusimos a coger nuestro pasaje a otra ciudad más. Del viaje en el autobús recuerdo poco porque hice un “cuelloroto” antológico y dormí como los ángeles. Cuando volví a la tierra de los mortales ya estábamos en Changsha e iba a empezar un previsible día aburrido de laaaaaaaarga espera.

No teníamos gran plan así que dimos una vuelta minúscula hasta encontrar un cibercafe y nos enchufamos un poco para ver como iba el mundo. No parecía que hubiera nada extraño y de haberlo hubiera estado publicado en sitios como Facebook o youtube….que no se pueden ver en China. Siendo un poco pronto para ver porno (zas!! XD) solo nos quedaba ver un poco los periódicos y los correos. Por hacer un poco la gracia escribí a las chinas que habíamos encontrado en Fenghuang de fiesta para decirles que estábamos en el McDonald de la estación (cosa que fue mentira porque estaríamos en el McDonald enfrente de la estación que era otro…). Habiendo consumido unas cuantas horas de nuestra espera nos fuimos a llenarnos de asquerosa comida occidental

No os imagináis lo bueno que está el McDonald allí. No porque sepa diferente (que probablemente) sino porque después de 3 días seguidos desayunando, comiendo y cenando platos de arroz una hamburguesa es caviar. Creo que mi cara en este vídeo lo dice todo (felicidad y cansancio)

El título de este post va motivado por lo que paso justo después. Estábamos mirando por la ventana y dándonos cuenta de que había otro McDonald a unos 500 metros justo dentro de la estación. Alguien de nosotros (que no recuerdo) dijo la siguiente frase: “Hubiera sido unas risas que las chinas hubieras leído el email y se hubieran ido a buscarnos al verdadero McDonald de la estación”. En ese justo momento aparecieron las chinas en NUESTRO McDonald buscándonos…..flipa!!!! No nos preguntéis como leñes se les cruzaron los cables a las chinas para venir realmente a buscarnos pero el caso es que ahí estaban y con un álbum de fotos para regalarnos con las fotos que nos habíamos hecho con ellas (cosas de la vida, a día de hoy sigo teniendo contacto con ellas). La cosa no acaba ahí:

(sorry por el audio somos unos cracks tapando el micro). Nos llevaron hasta el río y allí nos montamos en un barco que nos dio un paseo como poco peculiar. Además del hecho ya común de que los chinos fliparan con nosotros se le añadió el que nos invitaran al primer y único te con garbanzos que he tomado en mi vida.

Ya de vuelta a la orilla nos invitaron a…una sandia. Si, allí son típicas esas cosas Dios sabe porque XD. Mientras nos tomábamos un aperitivo refrescante de sandia mutante sufrí el conocido “mal de irse por la patilla abajo”. Todos hemos sufrido eso en alguna ocasión pero yo ahí fue la primera vez que pensé que se podía morir explotando de diarrea. Como sería que los demás me preguntaron porque estaba tan blanco. Una de las chinas se ofreció a acompañarme y durante unos 3 minutos que me parecieron eones tuvimos una conversación de la que yo solo recuerdo estar pensando “que aparezca un cagadero por favor!!!!”. El ridículo lo terminé de perfilar cuando vi al fondo el simbolito del baño y me fui corriendo haciendo el avión porque en ese momento me parecía más digno que salir corriendo tal cual.

10 minutos y 4 kilos después volví con el grupo y nos fuimos previa despedida al aeropuerto. Allí como teníamos poco que hacer a parte de aburrirnos nos hicimos un vídeo.

Teníamos toda la noche por delante y poco a poco estos cabrones se fueron quedando dormidos. Ser violado por un chino me preocupaba poco (total con un chino eso no se debe notar mucho) pero ser apuñalado y robado sí así que me quede despierto hasta la hora del vuelo. Eso si, me cobre mi venganza:

Cuando llego la hora desperté a los bellos durmientes y cogimos el vuelo a Chengdu donde nos esperarían mil y una aventuras.

Todo eso y mucho más en el proximo post!!!

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