Como es lógico y normal después de unos cuantos días sin parar el día siguiente a nuestro gran descanso nos levantamos….reventados. El día anterior habíamos estado hablando con unos vascos que estaban en su tercera visita a China y en particular su tercera visita a Zhangjiajie y nos pusieron un poco al día del parque. Tenemos que decir orgullosos que pateamos sus tiempos haciendo en 2 horas y media lo que nos habían dicho que era imposible de hacer en menos de 4.

Cuando llego el desayuno nos dimos cuenta de dos cosas. La primera es que tanto los noodles como el arroz a 10 yuanes estaba tremendo incluso cuando no estabas muerto de hambre. La segunda que la variedad de comida en ese sitio se restringía a esos dos platos…si, estuvimos 3 días comiendo arroz y fideos chinos para el desayuno, merienda y cena!!!. Ya desayunados, duchados (en los duchaderos = ducha + cagadero) y listos nos pusimos a andar en una de las direcciones que nos habían dicho que podía ser interesante.

El camino por el que empezamos terminó siendo una pasada. Vegetación a tope, bicharracos everywhere y ni un alama en toda la bajada hasta el río.

Llegados al final de la bajada seguimos el curso de un río y ya empezamos a ver gente (chinos todos) que poco a poco iban formando una marea de personas. Para cuando llegamos al final del río eramos 4 entre chorrocientos. Habíamos hecho el camino hasta la primera subida importante en mucho menos de lo que nos habían dicho así que estábamos a tope de moral. Justo antes de ponernos a subir vimos que en la primera escalera de subida había unos carteles con precios (bastante altos) que interpretamos que eran para usar el teleférico que subía hasta arriba de la colina…y no no eran para el teleférico. Mochilas abrochadas tiramos cual cabras para arriba. El resumen de la subida es el siguiente:

Escaleras….escaleras….escaleras…sudor…escaleras…¿esto no se acaba?…escaleras…¿donde hemos dejado a Gorker y a Kebiin?

…escaleras…las piernas no responden…escaleras…Veo la cumbre!!!…escaleras…mierda, no era la cumbre…escaleras…por fin!!!!!. Nos habíamos bebido el 80% del liquido que llevábamos habíamos visto la muerte cerca pero podíamos decir que habíamos coronado una de las primeras cumbres del parque. La recompensa fue esta:

El primer dato curioso en la cumbre fue que todos los chinos subían en teleférico y bajaban a pata…como no, nosotros siempre al revés. El segundo es que vimos a los famosos “monos-cabrones-roba-comida” y la realidad supera a los mitos. A los diez minutos de estar allí una señora vio que la bolsa de patatas que tenía en la mano desaparecía para deleite del heredero mono de flash gordon. El segundo dato es que vimos que los precios que habíamos visto en la subida no eran del teleférico sino que mostraban el precio de que dos tíos te subieran sobre sus hombros en un trono improvisado. Si subir con solo una mochilita nos pareció un infierno no quiero imaginar lo que puede ser estar subiendo y bajando todo el día con gente a cuestas. Claro que así calzaban los gemelos que calzaban…

En ese momento todos pensábamos lo mismo “coño! y ahora hay que bajarlo!!!” así que en cuanto uno hizo la insinuación de que se podía hacer una excepción de hombría y bajar en teleférico todos dijimos que si al unísono. Con lo que no contábamos era con que yo y las alturas nos llevamos mal y que Kebiin es un autentico marica sensible. Aquí el resultado

El teleférico nos dejo justo en la entrada que el día anterior nos habían dicho lo de “Ahora os quedan 6 horas andando!” así que comprobamos que de haber accedido no hubieran sido 6 horas pero 4 muy probablemente contando que no sabíamos llegar y que íbamos cargados hasta las trancas. De ahí cogimos uno de los millones de autobuses que poblaban el parque y acabamos en otro enlace donde tras perdernos un poco llegamos al autobús que queríamos. Hay que decir que allí los autobuses no paran en las paradas. Paran donde se les antoja y cuando se les antoja. Nosotros pudimos ver 4 autobuses seguidos sin parar en la “parada” y luego coger uno en mitad de la carretera…cosas de los chinos. El caso es que llegamos al ascensor más alto del mundo y si…impresiona de cojones.

En el vídeo se puede diferenciar bien que el parque esta dividido en dos partes: parte alta y parte baja. Para ir de una a la otra existían tres teleféricos y ese ascensor. Estuvimos un par de horitas más pateando por aquellos paisajes hasta que las piernas empezaban a pedir un descanso y con la característica peregrinación en autobuses acabamos llegando al albergue.


(Notese que el texto del cuadro esta en Español!!!)

Ya en el albergue nos inflamos a arroz y noodles, hicimos coladas y compartimos experiencias con el resto de viajeros. Lo único remarcable de aquella noche fue que estando en el porque del albergue Nimrod y yo vimos como un sitio en mitad de la vegetación se convierte en un sitio poco apetecible cuando llega la noche y empiezan a aparecer arañas del tamaño de manos…

El siguiente día nos tocaría vernos la segunda parte del parque y esperar que las piernas aguantaran!!! Todo esto y mucho más después de la publicidad.

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