Amanecía nuestro último día en Guilin y tocaba exprimirlo. Nos quedaba poca cosa que ver que no fuera similar a lo ya visto en esa ciudad con lo que el tiempo que pasamos hasta la hora de partida del tren (13:30) fue más un paseo de relax que el grand prix al que estábamos empezando a acostumbrarnos. El proceso fue el típico : dejar mochilas en el albergue>buscar destino> buscar transporte al destino > visitar todo lo visitable allí. En este caso “destino” fue igual a “Pico de la Belleza Solitaria”.

El Pico de la Belleza Solitaria es una minimontaña metida dentro de un complejo de templos que además alberga un laguito (la versión Guilinera y mini del palacio de verano de Beijing). Aquí se puede ver un plano del sitio:

Plano del Parque

A estas alturas ya habíamos visto las suficientes cosas impresionantes como para que esto no nos sorprendiera demasiado así que no le hicimos demasiadas fotos.


Lo más destacable eran las vistas desde la parte alta del pico. Allí arriba nos encontramos a un chico (de cuyo nombre no puedo acordarme) de Valencia que estaba viviendo con una beca ICEX en Guangzhou y que nos comento que estaba triunfando entre las chinas más que la Coca-Cola. Teniendo en cuenta que era un troll empezamos a dudar del criterio de las chinas del sur… Visitado el recinto nos volvimos al albergue a recoger las mochilas y a hacer lo que realmente nos apetecía, ¡¡Sufrir un tren chino!!. Cuando digo sufrir un tren chino no me refiero a las mariconadas que habíamos vivido hasta el momento. Me refiero a un tren de 10-11 horas en asiento duro…eso no podía defraudarnos. De hecho, el plan era mucho mejor si cabe (mejor quiere decir peor obviamente).

– Salida 13:30 dirección a Huaihua
– Ver que hacer durante 11 horas en un tren
– Llegar a las 12:30 a Huaihua
– ??
– Llegar a las X a Fenghuang

Si, las interrogaciones no se llenaron hasta que estábamos en ese mismo momento. Total daba igual, no era lo más raro que hacíamos ni que haríamos. Siendo la hora de montarnos en el tren hicimos un videjo:

Poco después y gracias al fabuloso arte de preguntar con los dedos encontramos nuestro vagón y nuestros asientos. Que decir del tren… El tren daba la sensación de que los hermanos Marx hicieron un viaje por China antes de grabar su famoso camarote. Por dentro era como….mejor, como diría Goyo Jimenez (o diría si escribiese este blog) no lo digo, lo enseño!

Además de lo que se ve en el vídeo el tren alberga otras cosas como tanques de agua hirviendo para te y fideos y un baño por vagón que….el infierno es un lugar amigable comparado con esos baños.

Es divertido ver que te encuentras en un habitáculo de dimensiones limitadas con una cantidad de gente ilimitada y aún así el flujo de cosas que se mueven y pasan tienden a infinito. De aquí en adelante lo que se cuente del tren no tiene porque estar en el orden correcto (y de hecho casi seguro que no lo estará).

Entablamos una relación chino-española con la pareja que teníamos delante. Esa relación se basaba en decirles algo en chino que nos contestaran y…ya. Es lo que tiene no entender lo que te responden. Los chinos parecían bastante preparados para ese tipo de viajes y llevaban tela de comida encima. No era sorprendente que fueran tan cargados pues como luego descubriríamos no eramos los que más horas íbamos a pasar en ese tren ni de lejos.

A la hora aproximadamente apareció uno de los entes con más protagonismo del tren y de hecho de todos los trenes chinos…el carrito de la comida!!.

El carrito de la comida merece su propio párrafo. El carrito de la comida de los trenes chinos es un señor que va soldado a un carro metálico y que no tiene ningún sentimiento de culpa ni consideración alguna por la vida. El carrito de la comida entiende de geometría y sabe que la distancia más corta entre dos puntos es la recta y por sus pelotas que la va a recorrer. No importa que en el pasillo haya basura (que la hay), gente de pie (que la hay), gente tumbada (que la hay) o carritos de la comida en dirección contraria, el va a pasar. Lo peor de todo es que los chinos lo saben y cuando entra el carrito en acción el vagón se revoluciona con una atmósfera de supervivencia que se corta con cuchillo. Para dar un dato gráfico en una de las quinientas veces que paso el carrito había una bolsa de basura en el pasillo y el carrito paso por encima rajandola y esparciendo todo el contenido por el pasillo…y yo creo que eso hizo al vagón estar un poco mas limpio incluso.

El tiempo iba pasando y nos íbamos ganando más amistades. La familia de chinos que teníamos detrás iban jugando a un juego de cartas que después de verlo un rato se me antojo parecido al Chinchon. Debía ser el primer occidental que veían interesando en lo que jugaban así que no tardaron nada en invitarme a jugar.

La partida que eché tuvo bastantes puntos divertidos. El primero fue que dentro de su hospitalidad me ofrecieron unas uvas que me comí sin practicamente pirar (estaba concentrado) y media hora después estaba agarrado a las tuberías más llenas de roña que he visto en mi vida de cuclillas en un baño que jure no pisar y rezando a todos los dioses mayas por mi vida. La segunda fue que el juego no se jugaba como yo pensaba pero al parecer tengo una potra del poder y gane la partida con una jugada de la leche porque junte muchas cartas del mismo tipo y todo dios se puso a gritar felicitándome….que cosas!!!

Por su parte Gorker se hizo amigüito de una china (que tenia 22 palos y parecía que tenia 13) y se enfrasco en una discusión metafísica de como jugar al Mahjong. Teniendo en cuenta que ni la china ni el hablaban ingles os podéis hacer a la idea de que la conversación no tenía desperdicio. Mejor verla.

Aunque el siguiente vídeo nunca llegó. Las horas fueron pasando y lo que empezó siendo un viaje emocionante empezaba a convertirse en un castigo serio a la paciencia. Cuando se fue aproximando la hora a la que se suponía que llegábamos nos dedicamos a bombardear a la gente de alrededor con un constante “¿La siguiente es Huaihua?”. Supongo que en su idioma nos contestaron unas cuantas veces “Que sí pesaos que sí es la siguiente!”. Nos quedaba ya poco para llegar y nos dios por preguntarnos ¿como vamos de pasta?. Warning warning!! Nos estábamos quedando a dos velas y según la Lonely las siguiente ciudades que íbamos a pisar no disponían de cajeros (y en este caso tenía razón!). Nos gustan los retos.

LLegamos casi a la 1 de la mañana a una estación oscura como pocas y que a mi personalmente me mino la moral. Estar 11 horas metido en un tren sabiendo que donde llegas no es tu destino final y que al llegar aparezca esa estación le hace pensar a uno “Hoy duermo en la calle con la mejor de las suertes”. Por suerte según avanzábamos hacia la salida el mundo iba iluminándose y ya en la puerta aparecieron un montón de taxistas gritando “Fenghuang! Fenghuang!”. Coño, parece que no eramos los únicos que iban hacia allí. De hecho, muchos de los chinos que salieron con nosotros del tren ya estaban rumbo a Fenghuang cuando a nosotros no nos había dado tiempo ni a regatear. Por lo demás pues el típico momento taxista-extranjero en el que hagas lo que hagas te timan con la ventaja de que en China el timo te sale por 20 pavos (prefijados) 3 horas en taxi. Lo más remarcable de la conversación fue que le pedimos que nos llevara a un Bank of China que aparecía en la Lonely Planet, no existía tal sucursal y el hombre nos llevo hasta otra sucursal (bastante más lejos) que nos salvó la vida. Con las carteras llenas y un peso de encima menos sabiendo que ya íbamos de camino empezamos la aventura nocturna.

El camino de Huaihua a Fenghuang fue cuanto menos curioso. Estábamos muertos y algunos protagonizamos ciertos periodos de sopismo (para recargar pilas) pero pese a eso tuvimos unas cuantas dosis de emoción.

No suficiente con ser un camino de cabras y no tener la certeza de si íbamos a Fenghuang o a un descampado a que nos descuartizaran….

Al final el conductor volvió sin pistola pero muy contento (que habría estado haciendo??) y continuamos el viaje. Llegamos a Fenghuang a las 4 de la mañana y ya allí el hombre nos empezó a hacer señales para indicarle exactamente donde queríamos ir. Le mostramos el mapa que teníamos de la Lonely Planet en el que aparecía señalado el albergue de Hostelling International. Dio unas cuantas vueltas, salio del coche a preguntar en algunos sitios y nos señalo una dirección donde se suponía que estaba. Siendo las horas que eran le dijimos que iba listo si pretendía cobrar antes de que estuviéramos seguros de que estábamos en el albergue y no tuvo más remedio que acompañarnos. Fenghuang son dos ciudades, una por la noche y otra por el día. La ciudad que nos encontramos nosotros de noche fue una ciudad muerta donde todo estaba bajo un silencio sepulcral y que los sitios además de cerrados con llave estaban tapiados (si, tapiados!!). Con un canguelo curioso llegamos hasta el albergue y pagamos al taxista.

Me gustaría decir ahora algo así como “y nos fuimos a dormir felices”. Me gustaría pero sería mentir. Lo que nos pasó fue que nos recibió un chino (que no hablaba ingles) que dormir en calzoncillos encima de un sofá que ni las termitas se hubieran acercado. Hicimos el protocolo de pasaportes etc y resulta que….wooong! NO HAY RESERVA!!. Bien, ahora imaginaos estar donde estábamos, a la hora que estábamos y llevando el viaje que llevábamos encima y que te digan eso…..le quería arrancar la cabeza al hombre!!! El pobre viendo que empezaba a subir el nivel de tensión se puso a mirar en el ordenador , hacer llamadas etc y resultó que efectivamente teníamos reserva en un albergue….al otro lado de la ciudad!!! Puta Lonely Planet!!!!!. Asumimos que solo existía el que marcaba la guia y nos fuimos directitos a el sin plantearnos que existieran más y la liamos parda. Le suplicamos como pudimos al hombre que nos llevara a lo que sin duda se negó pero achucho a un niño que debía ser su hijo y nos guio hasta el otro albergue. 10 minutos de mochilaza después, por una ciudad en la que íbamos con linterna, llegamos hasta otro albergue (con mejor pinta por cierto) y una china sopadisima nos consiguió una habitación en la que caímos muertos pero felices. Sin duda este día no nos decepciono.

El que tampoco nos decepcionó fue el siguiente donde entre otras cosas nos fuimos de fiestuki!!

Todo eso y mucho más en el siguiente post 😉

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