Este post tiene la peculiaridad de bifurcarse en dos historias a partir de cierto momento. Una de las historias es la que cuento yo aquí y la otra la que contara Gorker en su post correspondiente. Lastima tener solo un cuerpo y haber podido vivir solo una de ellas…

Continuamos:

Estábamos ya en el taxi de vuelta a la ciudad (Wuxi) y empezábamos a volver a la realidad que habíamos dejado antes de coger el taxi de ida. La cosa se había quedado en que el barco que nos iba a llevar a Hanzhou no existía y por transitividad el vuelo desde allí a Guilin quedaba descartado. Entonces la pregunta era: ¿Y ahora que?. Pillamos la guia y vimos la palabra mágica CITS. Como ya hemos comentado el CITS es la agencia china de turismo internacional o también conocido como uno de los pocos sitios donde los chinos hablan ingles (y no siempre).

Le hicimos los gestos adecuados al taxista y nos dejo directamente en el CITS. Antes de entrar rezamos unas cuantas veces porque allí encontráramos a alguien que nos dijera como llegar a donde queríamos llegar. La verdad que no se a que dios rezamos pero fue al adecuado porque encontramos a un tipo muy majo que además hablaba un ingles bastante decente. Le contamos nuestra vida un poco y el tipo se estrujo los sesos para ver que podíamos hacer. No tardo mucho en ponerse a teclear y a decirle cosas a sus asistenta que a nosotros nos sonó como “trabaja!!!” pero no podemos corroborarlo XD. El caso es que unos minutos después teníamos al tipo contándonos que íbamos a volar desde Nanjing a Guilin, que nos había reservado las 3 noches que íbamos a estar en Guilin y que ya nos había pillado el autobus desde Wuxi al aeropuerto de Nanjing. En ese momento aquel hombre era lo más parecido a dios que habíamos visto en nuestra vida. Ya estaba! Eramos campeones!!…o casi… Teniendo reservado todo fuimos a pagar y mi tarjeta de crédito hizo woooooong!!!. No pasa nada, por eso llevo en los viajes dos tarjetas…..woooong!segunda tampoco. Bueno, bueno, que no cunda el pánico usamos la de Kebiin que era el otro que las llevaba encima…..wooooong!!No puede ser!!!… Resumiendo, tres tarjetas que no funcionaban en la maquinita del CITS y nosotros con el culo al aire. Nos quedaba un último recurso: pagar en efectivo. Esto desde luego era una solución porque teníamos efectivo para pagarlo todo (no mucho más la verdad) pero…¿donde estaba?. En las mochilas grandes esperando en el albergue…

El ser humano es sin duda un aparato de decisiones continuas que muchas de ellas carecen de total sentido. Para muestra de ello está lo que hicimos nosotros en ese momento. Desconcentrados por el fragor de la batalla de pensar que leñes hacer, Gorker y Nimrod se ofrecieron ciegamente a ir al albergue traerse 4 mochilas enormes entre los dos y volver en tiempo record pues no es que tuviéramos demasiado margen hasta que llegara el autobus. Les dimos Kebiin y yo las llaves , las guías y volvimos a rezar a los mismos dioses de antes. Salieron pitando cogieron un taxi y les vimos desaparecer en el horizonte. Minutos más tarde nos dimos cuenta de que…ni Gorker ni Nimrod hablaban nada más allá del castellano!!! Menudos cracks que somos. Para consolarnos un poco recordamos entre muchas risas el cacho de escupitajo que había echado un policía dentro del CITS. Si,si, DENTRO. Así son los chinos cuando se lo proponen.

Pasaban los minutos como martillazos y cuando empezábamos a perder la esperanza de conseguir nuestro objetivo aparecieron Gorker y Nimrod por la puerta hablando sin parar de la suerte que habían tenido y contando una historia que bien merece su propio capitulo en cualquier programa de Madrileños por el Mundo. Maletas y dinero en mano pagamos y respiramos hondo. Solos nos quedaba esperar un autobus que terminó llegando tarde y comentar la intensidad del día. Durante ese ratejo empezamos a echar cuentas de que no íbamos a comer en un rato y estábamos con un hambre muy seria. Esta vez separamos el equipo de manera más inteligente y mandamos a Kebiin y Gorker a por cualquier cosa que encontraran de comida. Esperábamos que aparecieran con galletas o fideos (para variar) y sin embargo aparecieron como ángeles con unas bolsas del McDonald que casi nos hicieron lloran de la emoción. Alimentados y triunfadores esperamos nuestro transporte a Nanjing.

Llegamos a aeropuerto, hicimos el check-in, nos enchufamos unos fideos y directos a Guilin.

El trayecto fue hora y pico de la cual yo personalmente me pase el 95% dormido y los demás entorno al 90% (así a ojo XD). Llegamos, cogimos las maletas, nos montamos en el coche del hombre que nos llevaba del aeropuerto al hostal (y que también nos reservo el hombre del CITS de Wuxi) y pusimos rumbo a la ciudad. Todo hay que decir que la ciudad de Guilin cuando sales del aeropuerto es fea de pelotas. Nada te hace imaginar lo que te espera en ese sitio.

Llegamos a un albergue que tenia una pinta muy maja y donde las recepcionistas hablaban ingles que a esas horas de la noche nos alegró bastante. Eran cerca de los 12 de la noche de un día que había empezado cerca de las 8 y nos quedaban pocas neuronas que usar. Sabíamos que teníamos 3 noches en ese lugar en una habitación con otras 3 personas (que en los tres días que estuvimos se turnaron entre españoles, franceses, ingleses y chinos) y teníamos una ligera idea de que se podía ver en ese lugar. Lo que no sabíamos aun era como llegar. Por suerte en el albergue tenían un librito lleno de excursiones y contratamos un par. No es que nos gustara mucho coger excursiones en los sitios pero la situación era propicia para ello y tampoco teníamos energías para más. Al día siguiente por la mañana (7:30 !!!) teníamos billete para un barquichuelo de bambú que nos bajaría por el río Li hasta Yangshuo. Subimos a la habitación incordiando a la gente que ya estaba sopando allí y caímos fulminados del sueño esperando que el día siguiente fuera tan intenso como los pasados. Sin duda, lo fue igual o más. Hasta el proximo!!!

Anuncios