Si algo le queda claro a uno después de un viaje por China es que los chinos son nuestros futuros dueños. A día de hoy se leen tropecientas noticias en periódicos y blog sobre algo nuevo que han hecho los chinos y que les coloca un pasito más cerca de quedarse con el planeta. Así a que recuerde han aparecido noticias sobre que China y es la segunda potencia mundial, que están a tope con la carrera espacial, que tiene el 97% de los metales raros del planeta, que tiene comprado medio EEUU y en breves de Europa…casi nada. Todo esto no dejaría de ser información extraída de los medios de comunicación y por tanto susceptible de estar manipulada. Todo eso se desvanece cuando estas allí un ratejo y ves aparecer y desaparecer edificios en días, viajas en aviones ultramodernos o sientes el ansia que tienen por copiar todo lo humanamente posible.

Como no somos gente de que nos guste morir del hambre hemos puesto pies en polvorosa hacía lo que llamaríamos “Chinificación”. Para empezar Gorker y yo hemos decidido empezar por la parte difícil: Aprender chino.

Tirando de antiguos contactos y un poco de Facebook retome contacto con mi amigo Yao. Yao es un chino pura cepa que además de estudiar en mi instituto y acabar posteriormente Ing.Informática (hechos que al ponerlos juntos ya constituyen un merito) hizo de profesor de chino para algunos de los que le acompañábamos a clase. Por supuesto que en esa época no tenía mayor interés en el chino que el de saber decir unas cuantas palabrotas (que consegui sacarle a Yao XD) pero he de reconocer que con el tiempo cualquier cosa que supiera decir en chino supuso una ayuda. Total que pidiendole consejo resulto que trabajaba en una academia de cultura china:

Centro de Cultura Han

Lo de Han es por la etnia mayoritaria en China (véase http://es.wikipedia.org/wiki/Etnias_chinas). Además curioseando la web hacen cosas chinescas a porrillo como comidas celebraciones y Kung Fu (aunque no Shuai Jiao…ya les iré reeducando yo si hace falta 🙂 ) así que además del idioma esperamos nos enseñen muchas más cosas.

Pues nada, veremos como continua esta fase post-chinesca de nuestro viaje y si terminamos sabiendo decir grande frases útiles como “No por Dios, no quiero más té!!! deme una Coca-Cola!!”.

Anuncios