¡¡¡¡¡¡¡FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS!!!!!!!

Bueno esta entrada es de uno de los días mas completos que tuvimos, nos sucedieron bastantes cosas y espero no dejarme ninguna. He intentado contar cosas complementarias a las del diario de Afura por lo que podéis consultar la entrada que hace referencia al mismo día pulsando aquí.

¡Disfrutadlo y pasad unas felices fiestas navideñas!

Día 4 (3 De Agosto Shanghai-Suzhou-Wuxi)

Nos despertamos después de dormir como lirones a eso de las 8 de la mañana, y una vez más nos dimos una ducha haciendo caso omiso a la madre naturaleza y al terminar comenzamos a sudar de nuevo.

Bajamos al hall del hostal para ir a desayunar, y disfrutamos de uno de los desayunos más raros que he probado jamás. Era un buffet en la zona del bar, donde estaban los sofases, donde se podían coger cosas como bolas rellenas de verduras o carne, sopas caliente y leches de vegetales en vez de animales.
Recogimos las mochilas y bajamos para hacer el check-out, nos dirigimos en primer lugar al metro, para ir a la estación de trenes, con la esperanza de encontrar uno que fuese a Suzhou, pueblo sitiado a unos 100 km de Shanghái, donde veríamos pagodas, jardines, templos y un sin fin de cosas más.
En primer lugar al llegar a la estación de metro Urko trató de cambiar billetes en monedas para la máquina de tickets del metro, dando lugar a la anécdota que llamaré…

…o me voy con mis rublos a otra parte
“Nuestro compañero Urko llegó a la taquilla del metro, sacó un billete y se lo ofreció a la taquillera, y señalando la máquina expendedora de tickets del metro y señalando un moneda le indico, como buenamente pudo, que quería monedas para la máquina. En este momento la taquillera se negó a realizar el cambio. Urko insistió con su técnica de asociación de ideas, y la taquillera volvió a rechazar el trapicheo. Al tercer intento, Urko se percató que lo que tenía en la mano era un billete de 10 rublos, no de 10 yuanes, por lo que al cambiar el billete por uno chino el trapicheo tuvo lugar.”

 

¿Me lo cambias?

¿Me lo cambias?

En todas las entradas de metro de China hay unos puestos para que la gente deposite sus mochilas, bolsos y demases, y un par de vigilantes que se encargan de que la gente así lo haga, nos pareció muy curioso el asunto y fue algo que vimos en todos los lugares a los que fuimos donde hubiese metro (aka Shanghái y Beijín).

Metro Shanghai

Metro Shanghai

Bueno, el caso es que llegamos a la estación de tren, y aquello parecía la sala donde los brokers hacen sus tejemanejes de bolsa, había una pared de la sala (enorme por cierto la sala) llena de taquillas y encima de estas paneles con miles de caracteres chinos con números y horas asociados, y como podéis imaginar, nosotros no íbamos a encontrar “Suzhou” escrito con nuestro alfabeto, sino “蘇州”.

Mientras estábamos en la estación con un calor de impresionante, Urko y Alberto se encargaron de la compra de billetes, el problema fue que no había trenes hasta las 15:30, lo cual nos rompía todo el itinerario que teníamos para ese día, preguntamos a algún taxista para ver cuánto nos saldría ir al pueblo, pero nos decían cifras de 400-500 yuanes, lo cual no estábamos dispuestos a pagar, ya que el tren eran unos 120 yuanes los 4 (con el tiempo nos arrepentiríamos de esta decisión, por dos razones, no es tanta pasta y, habríamos llegado a Suzhou mucho antes) entre todo este jaleo interno del grupo sucedió una cosa que podríamos llamar sin temor a equivocarnos…”chinostampida – la estampida de chinos”, que sucedió después de unas palabras chinas por megafonía, cuando una marabunta de gente salió corriendo de la zona de taquillas para ir a saber dónde.

De todas formas cogimos el billete de tren y planeamos que hacer en ese tiempo que nos había quedado libre. Este fue el primero de los contratiempos que tuvimos en el viaje.

Decidimos visitar el templo del Buda de Jade de Shanghái, por lo que nos pusimos manos a la obra. En primer lugar buscar una consigan donde dejar las mochilotas, la encontramos en la estación central, donde el menda de las maletas se acariciaba la cabeza y se partía la caja haciendo gestos por ir los cuatro con el pelo súper corto. Por lo que pudiera pasar hicimos una foto al letrero de consigna.

Buscamos la dirección del templo y decidimos ir andando (esta también sería una mala decisión, pero la subsanamos en el momento que decidimos que la Lonely Planet es una puta mierda en cuestión de mapas, pero esta es otra historia que ya contaremos).
El caso es que anduvimos, y localizamos un KFC que después usaríamos para comer, y anduvimos, y anduvimos, preguntamos a algunos chinos, de los cuales alguno nos pudo indicar hacia donde teníamos que ir, no estaba del todo lejos, el sol pegaba con fuerza y la humedad relativa del aire rondaba el 120%, con esto nos dirigimos al templo.

La ruta aproximada fue esta:

Templo del Buda de Jade Shanghai

Templo del Buda de Jade Shanghai

Una vez llegamos al templo, sacamos los tickets y es donde comprobamos que los chinos realmente tiene un sistema político que podríamos llamar comutalista o capunista o cualquier otra palabra que derive de capitalismo comunista. Teníamos que pagar una entrada para el templo, otra para ver el buda de jade, otra para ver los aposentos de los monjes…
Dentro nos encontramos con un guía que chapurreaba el español, y nos hizo una visita guiada por la zona del templo, eso sí, prefirió usar el inglés para hacer la guía y ahí es donde aprendimos que en los templos, Buda suele tener al rededor a 4 dioses que lo protegen y que se llaman Este, Norte, Oeste y Sur, (no recuerdo si ese es el orden, pero seguro que no es el típico occidental). Cada uno de ellos tiene una función determinada, y se le representa de una forma concreta:

  • Este, se le representa con una Serpiente y su función es obligar a creer a los no creyentes
  • Norte, se le representa con un Paraguas y su función es la de cambiar el clima
  • Oeste, se le representa con una Espada y su función es matar a los infieles
  • Sur, se le representa con una Guitarra y su función es atraer creyentes

 

Dioses Este y Norte (creo)

Dioses Este y Norte

Dioses Oeste y Sur (creo)

Dioses Oeste y Sur (creo)

 

También aprendimos que en los templos puede haber uno o tres budas (yo sigo sin saber porque, pero parece ser que buda, aun siendo un único ser tiene la utilidad politeísta que los Santos representan en el Cristianismo, esto es, que hay un buda/santo para cada cosa que se nos ocurra, y en los templos se representan o la forma “completa” o tres concretas que no se cuáles son). Otra de las posibilidades está en los acompañantes de Buda, a veces está con los cuatro dioses antes comentados y en otras ocasiones está con 18 señores que no recuerdo que papel tienen en la historia de Buda, pero ahí están.

Luego el guía nos llevó a una tienda, donde recibimos un golpe de aire acondicionado helado, y vimos tallamos en madera y piedra, así como pinturas y otras cosas comprables. Como nota curiosa, había un chino, procedente de Guillin que estaba pintando cuadros con las manos.

 

Dibujante Chino

Dibujante Chino

 

Templo de Buda de Jade

Templo de Buda de Jade

Salimos de la tienda y nos dirigimos al buda de Jade, pero en el camino disfrutamos del precioso entorno del templo. Como he comentado antes, adquirimos la entrada para ver el Buda de Jade, entramos en un edificio y fuimos a una sala donde se encontraba el buda. Lamentablemente no nos dejaron hacer fotos. La verdad es que era una pena estar tan lejos como nos pusieron del buda, pero era sin duda una escultura muy vistosa. Al salir de la sala del buda visitamos la parte del templo donde la gente ataba cintas de tela a determinados lugares de la ornamentación del templo, una costumbre muy curiosa que veríamos en varios lugares. También pudimos ver como se reza frente a los templos de Buda con unos Palitroques.

Al volver del templo por el mismo camino de vuelta a la estación sucedieron dos cosas muy raras. La primera de ellas fue que visionamos esto:

 

No ves tres en un Chino

No ves tres en un Chino

Y la segunda no me queda otra que hacer una nueva tira de dibujitos, lo siento mucho. Pero antes lo explicaré, por si las moscas, el caso es que íbamos caminando tranquilamente y de la nada salió un IVNI (Insecto Volador No Identificado), que golpeó literalmente la cara de Aliberto y al hacerlo nos acojonó a todos pues pudimos no solo verlo sino escucharlo. Fué aterrador.

El ataque a Aliberto

El ataque a Aliberto

Paramos a comer en un KFC “Nadie hace el pollo como Kentucky”, donde pillamos unas hamburguesas de pollo (como no) y descansamos haciendo una prolongada sobremesa, y es en esta situación donde surgió la anécdota que he denominado…

Ahora si quiero esas tiritas
En la mesa de al lado había dos jovenzuelas, y como nosotros hablábamos de ellas, sabíamos que ellas estarían hablando de nosotros, en un determinado momento Urko les dijo una frase en chino, y la cara de las chicas cambió de forma radical, quedándose de piedra, Urko aprovechó para confesar que no hablaba chino, sino que sabía algunas frases de utilidad.
Una vez establecido el contacto cada grupo siguió con lo suyo, hasta que Alberto decidió quitarse las chancletas de trekking y enseñarnos sus mega ampollas reventadas, mientras se quejaba de lo desgraciada que era su vida una de las chinas le ofreció dos tiritas para los pies, pero amablemente se negó a recibirlas, al insistir la chiquilla, Alberto acepto solo una de las tiritas, negándose a coger la segunda.
Después de un rato mirando el destrozo de sus pies y de no conseguir nada con el material que llevábamos en las mochilas pequeñas y la tirita prestada. Trató de pedir la otra tirita a la chica que se las ofreció no sin dificultades en el intento por motivos del idioma.
Nota mental: Si alguien te ofrece una tirita cuando tus pies están despellejados, acéptalas”

Esto nos dio la oportunidad de hacernos una foto.

 

Chinitas en KFC Shanghai

Chinitas en KFC Shanghai

Cuando llegó la hora nos dirigimos al tren de alta velocidad que nos dejaría en Suzhou, entramos en el tren de pico de pato, y nos sentamos donde pudimos, pero antes de partir, una mujer china vino hacia nosotros, gritándonos y haciéndonos gestos, nosotros flipamos bastante ya que no sabíamos que quería la pobre mujer. Al rato, saco su ticket y vimos que el número que había coincidía con el de los asientos, al mirar el nuestro vimos que no tenía número, solo letras, mientras la china se partía la polla de nosotros, nos levantamos, y nos pusimos por los pasillos del tren, al ver a más gente dedujimos que había asientos numerados y otros de pasillo.

Eran cerca de las 16:00 (tardamos poquísimo en el tren bala) y llegábamos a Suzhou, salimos de la estación, buscamos una consigna, donde Alberto temió haber perdido le pasaporte al dárselo al meda de la consigna, aunque no tardó en recuperarlo, ahora solo quedaba coger un taxi para visitar una Pagoda cañera, unos jardines orientales cojonudos y algunas otras maravillas que encierra esta ciudad.

En la fila de coger los taxis estuvimos un buen rato, lo suficiente para ver que todos los taxis chinos son Wolsvagen Santana. Cuando cogimos al taxista fuimos conscientes de varias cosas, la primera es que un 99% de los conductores chinos lleva guantes blancos, el resto eligen otro color, y otra es que nos habíamos montado en el taxi de un tío impresionante. No solo no sabía que leches tratábamos de decirle, sino que cuando lo supo, casi 15 minutos después, nos estuvo haciendo comentarios que no entendíamos y que al llegar a la pagoda supimos que eran…La pagoda estaba cerrada, llegamos a duras penas a la puerta y nos dio para hacer alguna foto a contraluz 😦

Pagoda Suzhou

Pagoda Suzhou

Una vez vista la pagoda nos dimos una vuelta por la ciudad, intentando llegar a algún sitio, pero sin conseguir más que andar y andar y andar, fue entonces cuando mandamos a la mierda los mapas de la Lonely, evidentemente las ciudades en china son mucho mayores que las de España, pero eso de que nos engañen con la escala es imperdonable, supongo que cuando pusieron 1km querían decir 1Tm (tonelometro) por lo que anduvimos hasta unos jardines que estaban cerrados, anduvimos hasta unas pagodas gemelas que estaban cerradas, y se hizo de noche y anduvimos y anduvimos. Y tanto fue lo que anduvimos que paramos a comer en un Hot Pot.

Para quien no sepa lo que es un Hot Pot es una comida típica en China, que consiste básicamente en una “olla” con 1 o dos secciones dentro para contener una o dos sopas, esta olla se pone al fuego para mantener la/s sopa/s caliente/s, y después se piden cosas para echar dentro como carne, champis, verduras raras, empanadillas y muchas más cosas.

 

Hot Pot Suzhou

Hot Pot Suzhou

Bueno, pues pedimos una sopa doble, una normal y otra picante…digamos que el “pica de pelotas” en España es el normal en China. La cena fue agradable, nos trajeron zumos fresquito, y te calentito, y nos dio por hacer promesas de ingesta de escorpiones selladas con suculentos bocados cocinados en la sopa picante.

Una orgía de picor y fuego.


Después nos dirigimos al tren para llegar a nuestra tercera ciudad en China en nuestro segundo día en China, Wuxi :O

Y hasta aquí esta entrada, la siguiente será común para todos los diarios, ya que tiene mucha información audiovisual y muy curiosa.

¡¡¡Hasta la próxima!!!

 

EDITADO:

Como regalo una foto del auténtico pintor chino

Chino pintando con las manos (original)

Chino pintando con las manos (original)

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