Pasado un rato ya empezábamos a acostumbrarnos a esa sensación de presión constante que pasa cuando hay 500 personas en el espacio de 20. Disfrutamos del paseillo que nos ofrecía el Bund y decidimos desmelenarnos. Desmelenarnos a esas alturas significaba salirnos de las 4 calles turísticas (dentro de que casi todo Shanghai es turístico) y ver que se cuece en las calles malolientes y oscuras. En ese momento exacto fue cuando empezó lasecuencia infinita de sucesos irrealistas en que se convirtió el viaje. La cosa fue algo así…

Paseamos 5 minutos por calles raras. Encontramos una calle que se adentra en un lugar rollo peli de chinos barribajeros y surge la idea de adentrarse. Yo doy 5 pasos y tres de ellos son hacia atrás chocando con Gorker quepone cara de “No he llegado hasta aquí para darme la vuelta”. La cosa acaba con nosotros con cara de poker en un sitio donde un numero reducido de chinos flipa con nuestra presencia. Pasado unos minutos nos encontramos de frente con un viejo de 4000 años haciendo una señal que después supimos que significaba “no, por allí no hay salida” pero que en ese momento interpretamos como “Hola” así que nosotros muy educadamente le saludamos de vuelta. Luego cuando tuvimos que darnos la vuelta agachamos la cabeza para no asumir nuestro innegable catetismo.

Salimos de aquel lugar embrujado y aparecimos de nuevo en la marea de gente. Empezaba a hacerse tarde y teníamos aun pendiente subirnos al Jin Mao. Cruzamos el río por un tunel subterráneo que adjetivare como psicodélico a falta de una palabra mejor. Alucine y medio después habíamos llegado al otro lado y por suerte se podían comprar los tickets al edificio Jin Mao directamente ahí. Aquí llego nuestra primera cagada pequeña pensando que el edificio Jin Mao era este

Shanghai World Financial Center

en lugar de este

Jin Mao

Incapaces de hacernos entender en chino para conseguir lo que queríamos terminamos subiendo al verdadero Jin Mao por unos 90 yuanes o así. Esto pasó así por ser el primer día. Los últimos hubiéramos subido al World Financial y con el taquillero si hubiera hecho falta. Una vez arriba nos deleitamos con las vistas que ofrecía Shanghai de noche. Verdaderamente impresionantes.

World Financial Centre

Pearl Tower

Puente raruno

Decidimos que por ese día ya habíamos tenido suficiente y pasado un rato dándonos una vuelta por esa zona cogimos el metro al albergue. Nuestro plan de zamparnos unas hamburguesas en el McDonald se esfumó al ver que el correspondiente a nuestra estación estaba chapado y tuvimos que improvisar yendo a un super chino donde compramos por primera vez los famosos fideos en cubo. Estos consisten en un cubo, fideos secos y salsas raras que mezclado con agua hirviendo hacen una sopa cojonuda (digan lo que digas los otros tres del viaje) y que a mi personalmente me salvaron muchos momentos de hambre. Cuando parecía que el día ya no iba a dar nada más a comentar, reunidos en una mesilla zampando en calzoncillos llamaron a la puerta de la habitación. Me levante, abrí la puerta y apareció una mujer negra que dijo lo que en ese momento para mi fue “Namibia” y que resulto ser luego “My Bible” (y yo soy el de los idiomas…). Nos descojonamos cosa fina, comentamos el día (que en ese momento ya era uno de los más largos de nuestras vidas) y nos metimos al sobre para recuperar fuerzas que iban a hacer buena falta.

En el siguiente post empezara la historia del día que pisamos 3 ciudades chinas y terminamos durmiendo nosotros cuatro y un chino en una habitación con muchos mas huéspedes no humanos…eso y mucho más en la próxima sesión!.

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