No pensaba escribir yo un diario, bueno realmente si pero lo descarté a mitad del viaje (o incluso antes) por la pereza que me daba al tener que ir escribiendo cada día todo lo acontecido. Pero dado el poco movimiento blogeril de mis compañeros (que no amigos) de viaje voy a ir poniendo lo que yo recuerdo que pasó que fijo que es más que lo que escribieron o documentaron los personajillos que me acompañaron en tan extraño viaje.

Así pues empecemos por el comienzo, dado que si no sería un tanto raro y además los guionistas de Memento podrían querer cobrarme por copiarles y eso sólo se lo permito a los de la $GA€, pero eso es otro tema ….

El viaje comenzó en la terminal de Barajas desde donde obviamente salía el avión, de otra forma hubiera sido un poco tontería, admitámoslo. Así que allí me dirigí yo, con mis dos mochilas y la pregunta que nos rondaba a todos en la cabeza .. “¿Dormiremos esta noche en el avión?”. Esta gente llegó tarde por lo que yo aproveché para ponerme cómodo en el suelo del aeropuerto y leer un rato mientras esperaba. Poco a poco fueron llegando, primero Gorker y familia (con ellos venía el que según Gorker es su hermano, yo lo dudo mucho dado que no se parecen en nada), después Nimrod y sus padres junto con AfuRa.

Nos hicimos las típicas fotos de “hey, somos los 4 que nos piramos ya mismo a un viaje largo” y después de facturar y de las despedidas nos fuimos a embarcar. Comimos algo gracias a los bocadillos que había traído Nimrod y pa’ dentro! Como ya han comentado mis compañeros Nimrod (con su reloj “ahora me paro porque me da la gana”) y un servidor fuimos en business, se ve que captaron a la primera quienes molamos.

Unas cuantas horas después y con un sueño de aquí a Lima aterrizamos en Moscú, después de vaciar vejiga y lavarnos la cara para intentar despertarnos un poco nos dirigimos a la salida pero … ¿dónde coño estaba la salida? Había dos salidas, una para ir a otro vuelo internacional y otra que se llamaba “Salida para rusos”, al final nos unimos a más ejpañoles en nuestra misma situación, hicimos piña y nos pasaron como ciudadanos rusos, si es que somos clavaos!. Pero nos faltaba algo para ser rusos 100% y no, no me refiero al vodka, sino a los rublos. Después de ser timados por una señora que según ella tenía prisa (otro año sería porque en ese momento una tortuga tiene más prisa que ella ¬¬) y de intentar convencer a la muchacha (por decir algo) del cambio de moneda que AfuRa era el mismo que salía en el pasaporte nos fuimos directos a por el tren que ayudado del metro nos llevaría hasta el centro de la capital Rusa.

No había mucha gente a esas horas, lógico dado que eran las 7-8 de la mñn de un sábado, así que la plaza roja estaba más que vacía. Dimos un garbeo y bajamos hasta el río, anduvimos un rato por la orilla hasta divisar un parque. Allí intentamos dormir algo hasta que el guarda nos mandó a cagar. Se ve que esto no les mola ya que en los jardines del Kremlin nos volvió a pasar horas después.

Cuanto amor

Cuanto amor

 

Cogimos fuerzas alimentándonos con un Big Mac (comida típica moscovita …) y fuimos de nuevo a la plaza Roja, la Catedral de San Basilio y al Kremlin, que estaba hasta los topes de militares con sus medallitas colgando en el pecho. No pudimos ver a Lenin dado que estaba echándose la siesta hasta el día siguiente, una lástima ya quería preguntarle un par de cosillas …

Nimrod y su Big Mac

Nimrod y su Big Mac

 

Como aún nos quedaban unas cuantas horas hasta que saliera el vuelo a Shangai decidimos ir a esperar en el aeropuerto. En el metro de camino a Sheremétievo Gorker y yo pudimos ver el dedo gordo (de un pie) más grande jamas visto, le acompañaba una uñaca del grosor del Halcón Milenario, todo un espectáculo, repugnante pero espectáculo al fin y al cabo.

La espera en el aeropuerto se hizo eterna y el retraso en el vuelo no ayudó nada. Nos pasó de todo en la espera, desde las típicas frases míticas que se te quedan grabadas hasta el momento en el que no se creían que AfuRa era quien decía que era. Además nos habíamos quedado sin pasta rusa por lo que cenamos 4 trozos de pizza (por llamarlo de alguna manera), suerte que en el vuelo nos darían de comer. Durante la espera conocimos a una muchacha madrileña afincada en Barcelona, muy maja ella y educada eso si ya que nos siguió la corriente hasta que pudo huir de nosotros, siendo sinceros creemos que aguantó demasiado tiempo a nuestro lado xD

Espera moscovita

Espera moscovita

 

De nuevo estabamos en un avión, esta vez eran unas 9 horas hasta Shangai, y de nuevo ibamos separados, aunque Nimrod y yo estabamos cerca el uno del otro (pero sin tocamientos). AfuRa y Gorker que estaban uno en Mordor y otro en Rivendel prefirieron hablar con otros pasajeros para poder ir juntos (y con tocamientos). El avión molaba, tenía su tv para ver pelis, escuchar música o jugar a juegos de la calidad gráfica de una Game Boy (de las viejas obviamente). Durante el vuelo nos dieron de comer varias veces lo cual no estaba nada mal eso si, no molaba que justo sirvieran la comida cuando te estabas consiguiendo sopar y que primero te dieran la bebida y eones después la comida.

Antes de aterrizar nos dieron el formulario de inmigración que hay que entregar en la entrada y salida del país, lo rellenamos como buenamente pudimos y cruzamos los dedos para no ser deportados nada más entrar.

En el siguiente post contaré algo más .. o no.

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